16/2/17

Influyentes locales y líderes de opinión

Me considero un "influyente local", no un líder de opinión; es decir, una persona que, en su entorno, se valora su opinión y se considera digna de ser tenida en cuenta... Para ser líder de opinión no sé que habrá que hacer, en cualquier caso no es algo que me preocupe.

En lo que sí me llevo fijando desde hace unos años es que lo escribo en blogs sirve para generar "opinión pública". Desde luego que es algo que los que escribimos en los blogs andamos buscando. De hecho, en 2008 puse en marcha un blog específicamente para influir en un proceso socio-político determinado. Eran las Primarias del Partido Demócrata de EE. UU. y mi candidato candidata era Dña. Hillary Rodham Clinton... La Sra. Clinton esperó ocho años para volver a presentar su candidatura y para entonces las tornas habían cambiado y, seguramente, sus antiguos apoyos políticos se mudaron. Esa es una historia que sería muy interesante de exponer, tal vez en otro lugar...

A continuación, y después de cómo resultaron las elecciones presidenciales en EE. UU., puse en marcha el blog "Ron Paul por la Libertad", con ese blog estuvo desde finales de 2008 hasta finales de 2010 (creo que no está nada mal en el sostenimiento de un blog). Ese blog llegó a formar parte de dos redes blogueras, creo que con un éxito importante. Con ese blog empecé a experimentar mi influencia "ideológica" en el centro y centro-derecha político español. Aquellos blogs eran un baluarte, declaradamente contra el "social-comunismo" que entonces se cernía sobre España y, en general, contra el izquierdismo naif que se empezaba a extender por el mundo con la victoria electoral de Barack Obama (y que, tal y como supuse desde el principio que vi a ese tío aparecer en las Primarias de EE. UU. acabó en una campaña militar a gran escala en todo el mundo; y en la resurrección de un malo-malísimo para EE. UU., en este caso el islamismo radical --es decir, el social-imperialismo, o imperialismo bueno, que podía representar Clinton, acababa por resucitar un ultra-imperialismo, es decir un imperialismo terrorista y omnímodo que tenía por misión controlar todo el mundo, cien veces más destructivo que el imperialismo clásico que podían representar los Bush) (*). 


En cualquier caso, después de varías visicitudes, ese blog también lo dejé aparcado, hace poco que lo recuperé para hacer una recopilación de los artículos que he ido publicando en diferentes blogs.


Cuando Obama se fue a la guerra, con Sarkozy y Cameron, arrastrando a Merkel, Zapatero/Rajoy, Berlusconi/Renzi, etc., y me sume a una iniciativa civil que tomó el nombre de "No a la Guerra Imperialismo", de aquella iniciativa surgió un blog que acabé administrando en solitario, ese bloh sigue en marcha, básicamente con los mismos propósitos que al principio, aunque ya no está vinculado a ninguna iniciativa colectiva en particular. Con el blog de "No a la Guerra Imperialista" experimenté nuevas formas en que la edición y difusión de blogs podían influir en la opinión pública, particularmente en la acción de los grupos, y hasta en la acción de grupos insurgentes y/o terroristas, no exagero...


Eso no es que te dé un enorme poder (yo no busco exactamente eso), lo que te dá es una enorme responsabilidad sobre lo que publicas y la orientación de la edición general del blog. Aquel blog de "No a la Guerra Imperialista", con todas las vicisitudes que atravesó la iniciativa civil a la que pertenecía, fue sumándose a más causas anti-bélicas que se derivaban de la campaña militar que Obama y la OTAN comenzó en Libia, y que no era, en resumidas cuentas, más que una continuación que la campaña militar multi-nacional que había comenzado Bush Jr.


La última labor de denuncia de aquel blog concluyó en 2015 con la denuncia de la guerra de Yemen. A partir de ahí, el blog se ha quedado como un blog de análisis de política internacional, básicamente.

Luego está, por supuesto, mi blog personal "pulgada a pulgada", que puse en marcha en algún momento de agotamiento del ímpetu colectivo surgido a raiz de las movilizaciones sociales que comenzaron en 2010 (huelga general de septiembre) y continuaron con el Movimiento 15-M, etc. En ese blog se puede observar mi evolución política desde 2011, y finalmente lo dejé, creo que con un buen final, en diciembre del año pasado, porque era un blog que me aferraba a una redacción cuasi-compulsiva de lo que fuera, o como yo no soy de escribir por escribir, me tenía un poco secuestrado... Con ese blog he decubierto una lealtad de algunas personas a lo que escribo de la que no sé si soy merecedor. En cualquier caso me asombra y agradezco, pero, por lo de la responsabilidad que he dicho antes, (también) me inquieta y me hace estar atento sobre lo que escribo y las consecuencias que pueda tener.

Hay dos grandes grupos de público que, hasta cierto punto, me sigue y se han convertido (hasta cierto punto) en lectores habituales de lo que escribo, uno de es de izquierdas, podríamos decir de izquierda-izquierda (o izquierda pura, semi-comunistas, neo-comunistas o post-comunistas) y otro de centro-derecha (ex-izquierdistas y nueva derecha). Todos ellos creo que van a las cosas que escribo para encontrar inspiración e información a la hora de hacer sus propias cosas. Si la encuentran, genial. Pero, como digo, me siento responsable de para qué utilicen lo que yo hago. En términos generales, y que nadie se moleste por lo que voy a decir, pero en términos generales me siento más próximo a la utilización de lo que hago por personas que podríamos colocar en el centro-izquierda o en el centro-derecha que a las personas de derecha o de izquierda pura que se inspiran en lo que digo. En mi trayectoria como "redactor" de blogs, me siento poco o nada agradecido con la utilización de lo que he escrito por gente representante de la "nueva izquierda" o de la "izquierda populista" y, en cambio, me he sentido más congraciado con la gente que se inspiraba en lo que decía y que provenía de una izquierda o de una derecha más tradicional (y, por ello mismo, más conciliadora y más consciente de las reglas de juego y las condiciones que constriñen la acción social y política). Cuando la nueva izquierda o el populismo se ha apropiado de lo que hacía me ha inquietado en las aplicaciones que le iban a dar, y ya no te digo nada cuando inspiraba directa o indirectamente a grupos terroristas (de eso también he sido conscientemente, aunque es irrelevante cómo lo he sido).

En definitiva que ser influyente o líder de opinión no es poco de pavo [ser dirigente, o una persona hecha y derecha tampoco lo es] y procuro hacerme responsable de aquello para lo que se vaya utilizar lo que hago/digo, sin acabar de serlo nunca por completo, obviamente, porque yo no puedo censurar la gente que entra en mis blogs y lee mis cosas, en todo caso, puede retirar los contenidos cuando quiero --o dificultar su búsqueda, también.

Desde luego, aquí también tratamos cuestiones de derecho de autor pero, al final, todo el mundo influye en todo el mundo, de una u otra forma, y los que hemos cogido la afición a navegar por internet, leemos de todo casi de todo el mundo [también existiría un internet profundo, pero es una cuestión aparte, reservada para especialistas y profesionales del sector]. A veces es importante dejar claro ese derecho de autor, pero otras veces simplemente se busca influir y sumarse a un movimiento de opinión. Espero que estas palabras sirvan para dejar claro que no busco influir en cualquiera, y que me responsabilizo de la utilización que se haga de lo que escribo.

Muchas gracias.

Benito García Pedraza (16 de febrero de 2017)

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(*) El concepto de "social-comunismo" yo lo tengo rastreado hasta la primera mitad de la década de 1980; lo emplea un periodista de El Alcazar en un libro suyo de singular valor por lo que tiene de lección sobre geografía política, pero mucho más discutible en lo referido a su análisis de la realidad política de la España de entonces; en todo caso, para mí fue una fuente fecunda en lo referente a las relaciones políticas entre la izquierda y derecha, el anti-comunismo, la reivindicación política del franquismo (lo que se denominó "el búnker" durante la transición, etc.) [Ismael Medina, España indefensa, Ediciones DYRSA, 1986]. El concepto de "social-comunismo" creo que tiene cierta base histórica en lo referido a las relaciones de  colaboración entre el Partido Socialista y el Partido Comunista, relaciones que se apreciaron a partir de la Reforma Política en España (1977), aunque dichos partidos compitieran entre sí en las Elecciones. La misma connivencia o colaboración entre socialistas y comunistas, en mi opinión y en la opinión de otros muchos, se pudo apreciar durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, al menos hasta el inicio del ciclo de movilizaciones populares con la huelga general de septiembre de 2010 y la reforma constitucional pactada entre el PSOE y el PP un año después. Posteriormente, también creo que ha llegado a tener validez histórica y política la denominación de "neo-comunismo" para referirse a los intentos, por parte de la ultra-izquierda, de reanimar la ideología comunista, si bien al margen de los partidos comunistas tradicionales y, en muchos sentidos, tratando de superarnos y englobarlos dentro de un movimiento socio-político mayor; tal intento no es equiparable a la antigua IU, donde la identidad del Partido Comunista se mantenía y respetaba dentro de un proyecto mayor, y sólo se puede encontrar un precedente de tal ideología neo-comunista en movimientos internacionales de ultra-izquierda como el Movimiento Comunista de España (MCE) en España o el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en América Latina.